Si estás apurado, lo que tenés que saber:
- La fase anónima decide el 80% del partido. Estudios recientes muestran que cerca del 80% del recorrido de compra B2B es autogestionado por los compradores y solo el 17% del tiempo se pasa con todos los proveedores combinados, por lo que, cuando llaman a ventas, ya han definido entre el 70% y el 80% de la decisión.
- Digital Advocacy es influencia, no pauta. A diferencia de las campañas de performance, el Digital Advocacy se apoya en thought leadership, voceros ejecutivos, medios ganados y employee advocacy para construir reputación y “default preference” en la mente de los decisores, sin hablar de features ni descuentos.
- Los buyers confían más en ideas que en anuncios. El 73% de los decision makers B2B dice que el thought leadership es una base más confiable para evaluar proveedores que el marketing tradicional, y tres de cada cuatro afirman que un buen contenido de este tipo los llevó a investigar soluciones que no tenían en el radar.
- La voz de los empleados multiplica el alcance. El contenido compartido por empleados puede generar hasta 8 veces más engagement que el de las cuentas corporativas, y las empresas con programas de employee advocacy activos reportan en promedio 20% más crecimiento de ingresos y 400% más éxito en social selling.
- No es branding “blando”: impacta el pipeline. Entre quienes empezaron a investigar una solución por un contenido de thought leadership, el 60% terminó comprando o trabajando con ese proveedor, y muchos declaran estar dispuestos a pagar un premium a empresas que demuestran liderazgo intelectual consistente. “Cuando dejás de hablar de vos y empezás a hablar de los problemas reales de tu ecosistema, tu reputación se vuelve tu mejor SDR”, afirma Mariano Tomás Ylarri, COO de YCON.
Qué es el Digital Advocacy (más allá de la venta)
Digital Advocacy es la práctica de influir en conversaciones, percepciones y decisiones en el entorno digital mediante ideas, evidencias y voces humanas creíbles, en lugar de centrarse en mensajes comerciales o de producto.
En B2B, suelen combinarse tres capas: thought leadership (ejecutivos y expertos), presencia en medios y comunidades, y employee advocacy, todo ello orquestado bajo una narrativa estratégica.
A diferencia del inbound clásico, que se obsesiona con formularios y MQLs, el Digital Advocacy busca instalar posiciones en temas clave (regulación, innovación, talento, sostenibilidad, IA, etc.) para moldear el marco mental con el que los buyers luego evaluarán propuestas concretas.
“En mercados complejos, la batalla no se gana en la ficha técnica; se gana definiendo cómo se habla del problema antes de que alguien pida un presupuesto”, comparte Mariano Tomás Ylarri.
Por qué el Digital Advocacy es clave en la fase invisible del funnel B2B
La mayoría de las interacciones que definen una shortlist de proveedores ocurren sin que marketing ni ventas estén presentes: son búsquedas en Google, chats internos, comparaciones entre colegas y consultas a redes de confianza.
Gartner y otros analistas señalan que los compradores dedican solo una fracción de su tiempo a interactuar con proveedores, mientras que el resto lo dedican a investigación independiente y discusiones internas.
El estudio de 6sense de 2024 muestra que el 81% de los buyers B2B llega al primer contacto con el proveedor preferido y el 85% de los requisitos cerrados, lo que significa que cuando las ventas entran, el margen para “convencer” es mínimo. “En ese tramo invisible, si tu marca no educa, otros lo hacen por vos: competidores, consultores, influencers o, directamente, los sesgos internos del cliente”, resume el COO de YCON.
Digital Advocacy, confianza y el nuevo contrato social con la innovación
El Edelman Trust Barometer 2024 vuelve a ubicar a las empresas como la institución mejor posicionada para introducir innovación, mientras que los medios aparecen como menos confiables y más polarizados, especialmente frente a tecnologías sensibles como la IA.
Esto crea una paradoja: la sociedad exige que las compañías expliquen mejor el impacto de sus innovaciones, pero ya no cree en el discurso publicitario clásico.
En paralelo, el informe Edelman–LinkedIn 2024 evidencia que cerca de tres cuartas partes de los decision makers consideran el thought leadership más confiable que otros materiales de marketing para evaluar la capacidad de un proveedor. “Cuando un CTO, una Directora de Datos o un líder de negocio explica con transparencia cómo abordan los riesgos de la IA, la conversación pasa de ‘vender tecnología’ a ‘construir una licencia social para operar’”, apunta Ylarri.
| Dimensión | Digital Advocacy | Marketing tradicional / performance |
|---|---|---|
| Objetivo principal | Influir en la percepción y la decisión antes del contacto comercial | Generar leads y conversiones directas |
| Momento del funnel | Fase anónima (70–80% del proceso) | Fase activa (cuando el buyer ya busca proveedor) |
| Tipo de contenido | Thought leadership, insights, POVs, análisis | Piezas comerciales, features, promociones |
| Voz | Ejecutivos, expertos, empleados | Marca corporativa |
| Canal dominante | Medios, LinkedIn, comunidades, earned media | Paid media, landings, automatizaciones |
| Métrica clave | Reputación, share of voice, influencia | CPL, conversion rate, MQLs |
| Impacto en negocio | Define shortlist y preferencia | Compite por demanda existente |
| Relación con pricing | Permite sostener o aumentar precios | Presiona descuentos |
| Credibilidad | Alta (basada en expertise) | Media-baja (publicidad) |
¿Cómo iniciar una campaña de Digital Advocacy?
1. Elegir las batallas (temas y narrativas)
El primer paso no es abrir un blog, sino definir en qué temas vale la pena ser referencia: categorías emergentes, debates regulatorios, tendencias de talento, estándares de la industria, etc.
Los estudios de Edelman y LinkedIn muestran que el contenido que más impacto tiene es el que desafía supuestos e ilumina riesgos u oportunidades que el buyer aún no había mapeado.
Algunos criterios para elegir narrativas de Digital Advocacy:
- Problemas de alto impacto económico o reputacional para tus clientes.
- Espacios donde existan más dudas que certezas (por ejemplo, IA generativa, ciberseguridad, privacidad, green tech).
- Temas en los que tu organización tenga datos, casos o capacidades únicas para aportar evidencia y no solo opinión.
“Una buena narrativa de Digital Advocacy no habla de tu producto; habla del costo de no cambiar y del camino para hacerlo con menos riesgo”, sostiene Ylarri.
2. Definir voceros y arquitectura de voces
En B2B, los buyers dicen confiar más en expertos técnicos, pares y empleados que en la publicidad corporativa. De hecho, algunos estudios muestran que hasta el 92% de los buyers B2B confían más en recomendaciones de empleados que en anuncios, y que el contenido compartido por personas genera 8 veces más interacción.
Una arquitectura de voces de Digital Advocacy suele combinar:
- C-level: para hablar de visión, innovación, regulación y temas macro.
- Líderes de práctica o expertos técnicos: para profundizar en casos, frameworks, data y aprendizajes aplicados.
- Empleados y embajadores internos: para amplificar mensajes, humanizar la marca y conectar con comunidades de nicho (por industria, rol o geografía).
“Cuando solo habla el CEO, lo que tenés es un monólogo corporativo; cuando habla toda la organización, lo que aparece es un movimiento”, comenta Ylarri.

El Digital Advocacy permite a las compañías posicionarse como referentes sin vender de forma directa: al estructurar voceros, contenidos y participación interna, se amplifica el alcance y se genera confianza que impacta en oportunidades de negocio a mediano plazo.
3. Diseñar un sistema de contenidos de Digital Advocacy
El Digital Advocacy necesita consistencia: no es un whitepaper aislado, sino un sistema. Los decision makers y C‑suite dedican en promedio una hora o más por semana a consumir thought leadership, lo que implica una demanda constante de análisis y perspectivas, no de piezas sueltas de campaña.
Un sistema típico combina:
Piezas “faros”: investigaciones propias o en alianza (surveys, índices, observatorios) que se actualizan anualmente.
Desglose multiformato: artículos, columnas de opinión, newsletters, podcasts y webinars que destilan esos insights para diferentes audiencias.
Distribución inteligente: medios especializados, LinkedIn, comunidades sectoriales, newsletters de socios, y presencia en eventos donde se reúnen los verdaderos decisores.
“Un error frecuente es invertir todo en producción y casi nada en distribución; en Digital Advocacy deberías planear desde el día uno cómo vas a llevar esas ideas a las conversaciones que importan”, advierte el COO de YCON.
4. Activar employee advocacy como multiplicador
El impacto del Digital Advocacy se dispara cuando se apalanca en las redes personales de los propios empleados. Informes recientes indican que las empresas con programas de advocacy activos logran, en promedio, un 20% más de crecimiento de ingresos y hasta un 400% más de éxito en social selling.
Además, cerca del 79% de las compañías que impulsan a su gente a compartir contenidos reportan una mayor visibilidad online, y el 65% reconoce un impacto claro en el reconocimiento de marca.
En términos prácticos:
- LinkedIn se consolida como la plataforma dominante para la employee advocacy B2B, con niveles de alcance muy superiores a los de otras redes en campañas de 2024.
- Los programas bien diseñados pueden multiplicar por 50 la participación de los empleados en un año, con casos en los que un área pasó de 52 a más de 2.800 embajadores activos.
- La advocacy también impacta el talento: las empresas con buena reputación entre empleados atraen hasta un 58% más de candidatos de calidad y mejoran la retención en alrededor de un 20%.
“Cuando tu estrategia de Digital Advocacy no incluye a tus equipos, renunciás al canal más creíble y menos costoso que tenés disponible”, enfatiza Ylarri.
5. Medir impacto más allá del lead
Los estudios de Edelman y LinkedIn muestran que cerca del 75% de los decision makers ha investigado una solución que no consideraba gracias a un buen contenido de thought leadership y que alrededor del 60% terminó comprando o trabajando con ese proveedor. Eso obliga a repensar cómo se mide el éxito de una estrategia de Digital Advocacy.
Métricas clave que suelen usar las grandes compañías:
- Salud de la reputación y del posicionamiento: share of voice en temas estratégicos, presencia en debates relevantes, menciones en analistas y medios.
- Engagement cualitativo: quién comenta, comparte o referencia tus contenidos (roles, empresas, geos) más que volúmenes brutos.
- Impacto en el pipeline y el pricing: oportunidades en las que el contenido fue un disparador, el ticket promedio y la capacidad de sostener o aumentar los precios gracias a la percepción de expertise.
“En Digital Advocacy la pregunta no es cuántos formularios llenaste hoy, sino cuántas conversaciones difíciles vas a facilitarle a tu fuerza de ventas dentro de seis meses”, sintetiza Ylarri.
Casos de uso típicos de Digital Advocacy en grandes compañías
Sin entrar en nombres propios, hay patrones claros de uso de Digital Advocacy en corporaciones B2B globales:
- Lanzar o consolidar nuevas categorías. Empresas de software y servicios avanzados utilizan investigaciones y POVs para definir el lenguaje de categorías emergentes (por ejemplo, plataformas de IA responsable o soluciones de ciberseguridad zero trust) y así establecer criterios de evaluación que las favorezcan.
- Acompañar transformaciones de alto riesgo. En sectores regulados, el Digital Advocacy sirve para explicar la lógica de grandes migraciones tecnológicas (como la adopción de IA generativa o la transición a energías renovables), reduciendo la resistencia interna y externa.
- Reforzar la licencia social y la marca empleadora. En mercados donde la reputación laboral pesa tanto como la funcionalidad del producto, el employee advocacy permite mostrar cultura, prácticas de diversidad y compromiso con el desarrollo del talento, algo que los candidatos y clientes miran de cerca.
En todos los casos, la lógica se repite: primero se gana la conversación, después se gana el RFP. “Cuando tu marca aparece siempre que se discute lo que viene, no necesitás gritar ofertas para que te inviten a la mesa”, dice Ylarri.
¿Qué métricas usar para medir una estrategia de Digital Advocacy?
Las organizaciones que toman en serio el Digital Advocacy construyen dashboards específicos, separados de las campañas de performance. A nivel reputacional, combinan indicadores de confianza, percepción y liderazgo temático con datos de alcance y engagement.
A nivel comercial, los estudios recientes demuestran que:
- 71% de los buyers pueden identificar un proveedor preferido incluso antes de formalizar una shortlist y el thought leadership pesa mucho en esa selección temprana.
- Cerca del 77% de los compradores están más dispuestos a trabajar con proveedores que producen buen thought leadership, mientras que dos tercios evitan a los que consideran débiles en este frente.
- El contenido de empleados contribuye a mayores tasas de conversión en social selling, alimentando oportunidades que luego se convierten en deals de mayor valor.
La clave está en vincular estos indicadores de influencia con señales concretas del negocio: invitaciones a RFP sin contacto previo, deals ganados en los que el buyer menciona contenidos específicos y la capacidad de mantener el pricing en contextos competitivos.
| Tipo de impacto | Métrica | Qué indica en la práctica |
|---|---|---|
| Reputación | Share of voice | Presencia en debates clave del mercado |
| Reputación | Menciones en medios y analistas | Autoridad y validación externa |
| Influencia | Engagement cualitativo | Interacción de decisores reales |
| Influencia | Contenido citado en ventas | Impacto directo en decisiones |
| Pipeline | Oportunidades generadas | Pipeline originado por contenido |
| Pipeline | Invitaciones a RFP | Preferencia construida sin contacto previo |
| Revenue | Win rate | Relación con cierre de negocios |
| Revenue | Ticket promedio | Capacidad de capturar valor |
| Pricing | Disposición a pagar premium | Percepción de expertise |
| Talento | Employee advocacy activo | Alcance orgánico y cultura interna |
Preguntas frecuentes sobre el Digital Advocacy
¿En qué se diferencia el Digital Advocacy de una campaña de branding o PR tradicional?
El branding y la PR tradicional se enfocan en notoriedad de marca y cobertura mediática, mientras que el Digital Advocacy se centra en influir debates, marcos regulatorios y criterios de decisión de forma sostenida, usando datos y experticia. En la práctica, esto implica priorizar contenidos que educan y desafían el status quo por encima de mensajes egocéntricos sobre la empresa o el producto.
¿Cuánto tiempo lleva ver resultados de Digital Advocacy?
Los efectos reputacionales se empiezan a notar en meses (más menciones, más invitaciones a hablar, más consultas inbound de alta calidad), pero el impacto pleno sobre el pipeline suele observarse en horizontes de 12 a 24 meses, según la longitud del ciclo de compra B2B. Estudios recientes muestran que la exposición sostenida a thought leadership hace que los buyers sean más receptivos a outreach comercial y más propensos a pagar un premium a los proveedores que perciben como líderes.
¿Cómo mido el Digital Advocacy si no genero leads directos?
En vez de formularios, se observan:
- Atribución de contenidos en conversaciones de ventas (“leí su informe”, “escuché el podcast del CTO”).
- Aumento de las menciones en medios y por parte de analistas cuando se discuten temas clave de tu categoría.
- Evolución del win‑rate en oportunidades en las que el buyer consumió thought leadership frente a aquellas en las que no lo hizo.
Además, el 75% de los decision makers declara haber investigado soluciones que no consideraba gracias a un contenido de thought leadership, y muchos terminan convirtiéndose en clientes, por lo que el impacto suele estar aguas arriba del lead tradicional.
¿Qué rol juega el employee advocacy dentro del Digital Advocacy?
Juega un rol central: amplifica y humaniza la estrategia. Las estadísticas señalan que los mensajes compartidos por empleados alcanzan mucha más interacción que los de los canales corporativos y son percibidos como más auténticos y confiables. Además, los programas de advocacy tienen efectos colaterales positivos en la cultura, la retención y la atracción de talento, lo que refuerza el círculo virtuoso entre la reputación interna y la externa.
¿El Digital Advocacy sirve solo para grandes corporaciones?
No. Aunque las grandes empresas suelen tener más recursos para producir investigaciones y coordinar voceros, los estudios muestran que compradores y ejecutivos valoran la calidad de las ideas por encima del tamaño de la organización. De hecho, el auge de la IA generativa está homogeneizando el contenido superficial, lo que abre espacio a empresas medianas y scale‑ups que puedan ofrecer perspectivas originales basadas en datos, casos y experiencia real.
En YCON trabajamos con compañías B2B que quieren pasar de hablar de productos a liderar conversaciones: diseñamos narrativas de Digital Advocacy, definimos la arquitectura de voceros, producimos contenido y activamos programas de employee advocacy y medios para que tu marca esté presente en la fase invisible del funnel, cuando se decide casi todo. Para más información, podés contactarte a través de este formulario.





